Mantenía Kundera en su libro "La Broma" que un signo de dogmatismo era la falta de sentido del humor. Sólo hay que ver las penalidades que el protagonista de la obra sufre por hacer una broma idiota en una tarjeta postal. Esperemos no sufrir el mismo castigo por intentar relativizar y protegernos tras el humor de tantas situaciones que, de no contar con él, nos obligarían a liarnos a botijazos con todo lo que se mueve.
En fin, que aquí seguimos abrillantando suelos y encima haciendo pilates con trajes de deporte escandalosos. No me he podido resistir a compartir en el día de la bruja trabajadora los postulados de la Sección Femenina que aquí encontraréis. Así que ¡unámonos en el sentimiento ardiente de gracia, ritmo y juventud y esperemos que estos consejos no caigan en manos enemigas!
